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ALVARADO GÓMEZ EDWARD FERNEY
GÓMEZ CHAPARRO GINA ALEJANDRA
RODRÍGUEZ OLEJUA WILLIAM HERNÁN
A finales del siglo XIX y comienzos del XX gran parte del mundo se encontraba en una fuerte polémica la cual se enfocaba en las razas, en algunos países se hacia mas notorio y mas denso el tema, a medida que pasa el tiempo diversas teorías aparecen alimentando la idea de superioridad racial. Latinoamérica y claramente Colombia no son ajenos a esta problemática que cada vez es más grande y que según expertos se tienen ya “pruebas científicas” que constatan dichos postulados.
Existen diversos factores que promovieron el desarrollo de algunas teorías, una de ellas fue una fuerte influencia del pensamiento europeo de aquella época, más exactamente de los países nórdicos, en américa, algunos estudiosos viajaban constantemente a estos países y adoptaban sus pensamientos; otro factor era el rápido desarrollo de los Estados Unidos, mas que todo a nivel económico, esto era una muestra fehaciente, decían ellos, de lo que sucedía cuando en una colonia no se llevaba a cabo la mezcla de razas y en el que finalmente predomina la blanca, de esta forma el desarrollo de la nación es inminente.
En el año de 1918, aparece en Colombia el medico boyacense y conservador Miguel Jiménez López, quien presente una conferencia llamada “Algunos signos de degeneración colectiva en Colombia y en los países similares” en la que plantea su tesis de que en Colombia estaba sucediendo una progresiva degeneración de la raza, divide sus argumentos en tres grupos o tres tipos de degeneraciones, la degeneración física, la degeneración síquica y la degeneración moral, las cuales explicamos en clase, según Jiménez López estas degeneraciones tenían a Colombia sumida en un presente deterioro y que la llevaría a una indudable crisis integral, casi fatalista. Jiménez establece las causas que van desde la ubicación geográfica hasta la que según él es la mayor culpable de esta degeneración, la raza; el clima, la higiene y la educación, son también puntos primordiales de su tesis. Finalmente propone para la problemática racial el neutralizar la inmigración como se venia realizando en Uruguay y Argentina.
Actualmente es muy difícil analizar las tesis y las “pruebas” dadas por Jiménez y no ver de inmediato que carecen de un sentido serio y completo en el campo científico, prevalece si, un discurso racista y arbitrario que atenta directamente contra la población multiétnica colombiana.
Ya a comienzos del siglo XX predominaban dos corrientes o modelos en Latinoamérica, uno era el argentino y el otro era el mexicano, estos marcaron las pautas y las discusiones por buena parte del círculo intelectual. Aparece un defensor del modelo argentino, el antioqueño liberal Luis López de Mesa, quien realiza una tipología regionalista de la sociología de los colombianos, en ella divide a los grupos étnicos y los clasifica, asignándoles a cada uno unas características que según él los define, en conclusión la raza blanca es superior, las demás se encuentran subordinadas, y da como solución la inmigración de extranjeros europeos y la prohibición de la entrada de extranjeros de razas diferentes a la blanca.
El modelo mexicano variaba respecto al argentino, ya que el primero le daba valoración al mestizaje, en Colombia Alfonso Castro, Jorge Bejarano y Armando Solano, defendían esta postura, aseguraban que gran parte del mundo se encontraba mestizado incluso España. Al igual que el modelo argentino en este modelo clasificaba las razas y les asignaban rasgos. Daban al indio como mayor victima, cuya historia estaba enmarcada en el sufrimiento y la explotación, aquí surgen diversas posibles soluciones unas más pesimistas que otras.
Independientemente del modelo que se siguiese, todos creían en mayor o menor medida que la higiene y la educación jugaba un papel fundamental en el desarrollo de la nación, el estado de miseria promovía la tan nombrada degeneración, un pueblo limpio y saludable, además de educado va encaminado a la modernidad y el desarrollo.
Pero no todos creen que esta sea la solución, el conservador Laureano Gómez da un punto de vista en el que prima el derrotismo y un gran pesimismo, según Laureano el país esta lleno de razas que no logran aportar nada, y de la que casi nada se puede esperar de sus ciudadanos, en su mayoría con gran sentido de inferioridad, todos los factores juegan en contra del desarrollo en este país. Finalmente Laureano cree haber encontrado la solución, y esta radica básicamente en entregarle el país a un grupo de hombres de inteligencia superior.
Ya a mediados del siglo XX se llevan a cabo algunas guerras civiles, la violencia se apoderará del Estado Colombiano, es aquí nuevamente y después de un largo tiempo en el que aparecerán los protagonistas de las teorías de la degeneración racial, reivindican sus postulados y aseguran que la violencia que se vive es un resultado lastimosos del mal camino que se tomó al hacer caso omiso de las políticas racistas y a la ruptura moral vigente.
Es desconcertante ver cómo en la actualidad, si bien no es exactamente la misma situación, algunos de los preceptos y pensamientos de esa época mantienen cierta consistencia, la cuestión racial sigue siendo tema diario en la sociedad, los países subdesarrollados mantienen en vigencia ese sentimiento de inferioridad, los regionalismos dentro de la nación son motivos de roces y de encasillamientos, y lo que es todavía peor, al estilo de Laureano Gómez pareciera ser que nuestros dirigentes quisieran entregarles las riendas de la nación a otros, a los “superiores”.








