Eustorgio Salgar, como presidente de los Estados Unidos de Colombia, firmó el Decreto Orgánico de la Instrucción Pública el 1 de noviembre de 1870.
Publicado por:
MARIA PATRICIA MONTES SALCEDO
ELEMILETH AGUIRRE ESCUDERO
Partiendo de la reforma escolar de 1870 las modificaciones en la educación de la Nueva Granda, para estos años nombrada Estado unidos de Colombia, era clara la existencia de un debate por la posesión del poder educativo entre la iglesia y el estado, aunque en esta época estuvo más a favor del estado, permitiendo así la inclusión de materias pertenecientes al pensamiento ilustrado y la expansión de las teorías que se ensañaban en la escuela; desde aquí empiezan las diferentes influencias que recibe el programa educativo, lo que permite contemplar un enfrentamiento extenso y fuerte entre la iglesia, los partidos políticos, liberal y conservador influenciados por ideales extranjeros, que entran a hacer parte de esta disputa y que plantean modificaciones en los procesos educativos enfatizando, de acuerdo a sus perspectivas, el papel del maestro, el estudiante y el saber, dentro de los campos de la metodología y las políticas educativas, teniendo como principal fin la formación de jóvenes adoctrinados en las respectivas ideologías de cada partido político.
Inicialmente el dominio de la educación estaba dado por parte de la iglesia, ya que eran las diferentes órdenes religiosas las que se encargaban de la adoctrinación de los indígenas, la educación de los niños nativos de cuna noble y la formación de criollos y españoles peninsulares; al igual que la estipulación de materias a enseñar bajo una metodología rigurosa que hoy podríamos catalogar como conductista, en donde no se permitía ningún tipo de conocimiento “diabólico” (ciencias naturales) y se pensaba que los únicos con “criterio y capacidad” de enseñar eran los clérigos.
Posteriormente en 1840 se crean los partidos políticos liberal y conservador que en cuando a la educación, presentaban ideologías contrapuestas; los Conservadores por su parte pretendían mantener la ideología clásica queriendo preservar su dominio moral como élite y respetando el poder de la iglesia, al dar valor a su voz y voto en decisiones políticas y educativas; también se centraron en la ampliación de la educación superior como eje de una “adecuada” formación política y la clausura de la escuela primaria, puesto que pensaban que los niños no estaban en la capacidad de desarrollar un pensamiento crítico y el maestro era quien tenía el conocimiento absoluto, queriendo restringir el aprendizaje a favor de las clases altas. Por otra parte los Liberales centraban su ideal en la formación individual de un futuro ciudadano que sirviera a la sociedad, tomando en cuenta ideales extranjeros en donde se da valor a la formación del niño atendiendo a sus necesidades y donde el maestro solo actúa como guía, es por esto que los liberales favorecían la educación primaria gratuita y laica para la todas las comunidades. Sin embargo ambos partidos tenían a las escuelas como medios para incorporar a la juventud dentro de sus filas políticas en sus respectivas ideologías.
Cada uno de estos partidos tomaba ideas de diferentes posturas extranjeras para el desarrollo de metodologías de enseñanza y aprendizaje, como fueron, por parte de los conservadores, la ideología Lancasteriana resumida en su aparte de “la letra con sangre entra” y en la educación tutorial en donde los estudiantes avanzados e inteligentes ayudaban a los más pequeños; y por parte de los liberales, las ideologías de diferentes teóricos como Juan Jacobo Rousseau, Johann Henrich Pestalozzi, Friedrich Froebel y Johann Herbart. Quienes basaron sus ideas en defensa de la educación del niño y del aprendizaje basado en el contacto con su entorno social y afectivo.
A partir de todo lo anterior se evidencia que hubo influencias que aportaron a la reforma educativa, pero que de igual manera no permitieron un progreso de esta misma en la época federalista por intentar mantener los antiguos modelos, generando una educación muy reducida, con escuelas sin implementos necesarios para una buena enseñanza y con un alto nivel de analfabetismo.





